La luz de la primavera




Justo hoy, con el inicio de la primavera, se pone fin a este blog que ha sido lugar de encuentro para muchos de nosotros a lo largo de este último año.

Podría escribir páginas enteras contando tan sólo un poco de la intensa y extensa comunicación en la que hemos estado involucrados un buen número de personas a lo largo de esta preciosa etapa. Creo que no es necesario porque la mayor parte ha quedado reflejado en el propio  blog. Lo vivido, vivido está. El aprendizaje lo llevamos incorporado. Seguimos avanzando.

Coincidiendo con la publicación de un nuevo libro que lleva como título precisamente “Un día de primavera”, nos daremos cita si queréis en un nuevo blog que muy pronto se va a inaugurar: www.undiadeprimavera.blogspot.com

El blog que ahora se cierra, pero que permanecerá activo en la red, ha marcado una preciosa evolución ascendente que viene a confirmar algo que en realidad ya sabíamos: que cada vez somos más los seres que estamos despertando. Hemos estado codo con codo a lo largo de todo este tiempo de una forma realmente extraordinaria. Creo que es para estar contentos. Si queréis, podemos seguir compartiendo en el nuevo proyecto. Será un placer.



Gracias a todos.
Un fuerte abrazo.






Que la emanación de esta bella flor nos acompañe.

Ver lo bueno



En un evangelio apócrifo, creo que es el evangelio de Tomás, hay una historia un poco fuerte pero que ilustra muy bien algo que hoy siento el impulso de contar. Se dice que un día Pedro vio un perro muerto, lleno de gusanos, ya pudriéndose. Le dijo a Jesús gritando: “¡Jesús, ve por otro lugar, aquí hay un perro muerto que desprende un olor insoportable!”. En ese momento Jesús abrazó a Pedro y le dijo: “Mira Pedro, mira bien; yo voy a verlo de cerca… ¿Lo ves? Tú también puedes acercarte y mirarlo. Este perro tiene una buena dentadura…”. 

Repito que la historia es dura, pero caigo también en la cuenta de que me gusta el relato porque Jesús deja traslucir algo de humor, sobre todo cuando dice: “Este perro tiene buena dentadura…”. ¡Cómo echo de menos el humor en el Evangelio…! ¡Me cuesta pensar que todo fuera siempre tan grave y a ratos tan dramático… e incluso tan terrible como lo narran…! ¡Cuántas veces me he imaginado a Jesús riendo a carcajada o haciendo alguna chorrada…! Si veo que algo no tiene humor, no me lo creo del todo. La mayor prueba de que la censura ha hincado el diente en los evangelios oficiales es justamente porque el humor no aparece ni en pintura.

A lo que vamos. En esta historia, la historia del perro, como en muchas otras de la vida diaria, se nos invita, siempre y bajo cualquier circunstancia, a  saber ver la belleza. Ver siempre lo bueno. Ver siempre lo mejor. Y si puede ser con algo de humor o con algo también de ‘humoramor’… una nueva palabra para el diccionario.

En una de las últimas películas que nos dejó Akira Kurosawa, una obra fascinante titulada “Los sueños” (1990), hay una larga secuencia que es exactamente lo que ahora se está viviendo en Japón, me refiero al apocalipsis nuclear, porque otro nombre no tiene lo que ahora está sucediendo. Veamos también lo bueno en medio de este gran desastre y de este enorme desconsuelo. Está claro que llega el fin de la energía nuclear y que ahora va a irrumpir la energía libre y no contaminante… Por ejemplo. Y también muchas cosas más.



En la imagen, el perro de Goya, una pintura muy bella… y muy misteriosa.

En todos y en todo



El cuerpo no es suficiente continente para todo nuestro contenido. Nuestro contenido anímico y espiritual excede de ese continente que llamamos cuerpo.

A menudo tenemos la sensación de que estamos contenidos en un cuerpo y en realidad no es así. El cuerpo es solamente una representación fenoménica e infinitesimal de la Realidad. Nosotros somos luz y somos holograma de esa luz. Nosotros somos una Realidad que permanece ‘envuelta’ siempre en todos y en todo; la Realidad que somos permanece no circunscrita a un marco espacio-temporal, tampoco se limita a esa 'hendidura' en este plano dimensional que denominamos cuerpo.

Somos una conciencia que se expande en partículas subatómicas y somos también conciencia que se expande más allá de las estrellas, más allá de la Conciencia, más allá del concepto de Dios, mucho más allá. Imposible que haya un cuerpo que dé cabida a todo lo que somos. Imposible contenernos. Imposible encerrarnos en una definición. Imposible una catalogación. Imposible una fórmula. Imposible una hipótesis. Imposible un cuerpo…para tanta Alma, para tanto Espíritu.



En la foto, flor de saúco. 

También la luz




Que sí, que el mal está dentro de nosotros…de forma casi implacable y casi incansable nos lo hacen saber en forma de mensajes los adalides de la Nueva Era. Pero a su vez los de la Nueva Era han de saber que el mal está también fuera de nosotros, a veces ésto se olvida con mucha facilidad. Hay seres que encarnan el mal, lo interpretan y lo ejecutan. Mirad y vedlo.

Pero, y esto es muy importante, dentro del mal, en su núcleo, habita también la luz… ¿Por qué? Porque la vida no conoce límites. La vida abraza el bien y abraza el mal de igual manera. Dios todo lo abraza.

¿Y nosotros? ¿Qué hacemos nosotros mientras tiene lugar esta Gran Actuación? Nosotros estamos para promover la Unión y para mantener viva la Llama.




En la foto, el sol en medio de la espesura del río Clamores. Segovia.

Los muertos saliendo de sus tumbas




La mayoría de las iglesias cristianas, lo mismo que otras tradiciones religiosas y culturales del Planeta, enseñan que cuando llegue el final de los tiempos (el final de un tiempo y el comienzo de otro), aparte de extraordinarios fenómenos en la Tierra y en el Cielo, con la llegada triunfante del Cristo, los muertos saldrán de sus tumbas. Supongamos que eso es una metáfora. O no. Porque a mi entender, y de manera literal, éste es el tiempo en el que los muertos están saliendo de sus tumbas. Estamos. Yo lo asocio a un despertar generalizado que, a pesar de las dificultades, está teniendo lugar ahora mismo. Es fácil verlo.

Muchos son los que están despertando, muchos somos los que estamos despertando. Está ocurriendo en muchos lugares con muchas personas a la vez.

¿Qué es salir de la tumba? Salir de la tumba es salir de la oscuridad, salir de la inconsciencia, salir del materialismo. Sale de la tumba el que resucita a la Luz.



Hoy, miércoles de ceniza.



En la foto, piedra del Santo Sepulcro.

Ni tan siquiera




-¿Entonces tú crees que no es necesario ni tan siquiera buscar a Dios?

-No. No es necesario buscar a Dios. Dios viene solo. Aunque no lo busques, aparece. Está en ti. Está aquí. Eres tú.




Ayer mismo, hablando con una persona.


En la foto, dos florecillas junto al río Viejo. Segovia.


Artistas. Profetas




Fascinante figura la de Van Gogh. Siempre me lo ha parecido. Su extraordinaria brillantez todavía nos quema los ojos, a mí por lo menos. El, que era el artista que moría literalmente de hambre y que no conseguía vender ni un solo cuadro en vida, ahora sus obras se subastan por cifras realmente escandalosas. Esto para mí no habla del ‘triunfo’ de Van Gogh, de lo que habla es de cómo trata la vida a sus artistas, a sus profetas. Las maravillosas pinturas de este hombre, olvidadas durante tantos años, son custodiadas ahora por pistoleros armados en los principales museos de todo el mundo. Cuesta creerlo.

Considero que un artista no es el que acaba haciendo obras de arte con la vida, sino el que hace de la propia vida una auténtica obra de arte.

Un artista, un verdadero artista, es el que apuesta por vivir plenamente (‘plena-mente’) y escuchar siempre la voz interior, por encima de las circunstancias que marquen su vida. Un artista es el que opta por no ser mandado por nadie, ni dirigido ni teledirigido, es uno que de verdad ha decidido no ser manipulado.

Van Gogh se autoinmoló y decidió poner fin a su vida –es extraordinaria la carta, la breve carta, que Van Gogh le escribe a su hermano Teo anunciándole su decisión-. Traslado ahora la reflexión y pienso en otros grandes artistas y profetas cuya muerte la decidieron otros. Esta es una pequeña lista -de una lista inmensa- con algunos de los nombres de nuestros últimos profetas, los que murieron mientras realizaban la noble tarea de transformar el mundo. Todos fueron apartados a través del asesinato premeditado. En el pasado fueron Jesús de Nazaret y otros muchos; en los tiempos modernos están en la lista: Mahatma Gandhi, Martin Luther King, John Lennon, Juan Pablo I, Bob Marley, Osho, Jimi Hendrix… Y recientemente: Aldo Moro, Olof Palme, Indira Gandhi, Lady Di, Isaac Rabin, Michael Jackson… (puede que os llame la atención algún nombre que figura en esta lista; simplemente investigad un poco).

Se dice que algún día se pedirá cuentas al género humano por la sangre derramada por la muerte de tantos profetas. Lo cierto es que esa sangre pesa mucho sobre el destino actual de la humanidad. La propia sangre de Jesús de Nazaret se proclama cada día en miles de altares de todo el mundo; el recordatorio de esa sangre, más que una ofrenda para la transformación, es un lastre que nos recuerda que existe un crimen organizado, que existe la opresión y que todavía estamos iniciando el camino de la liberación. 



En la imagen, sol de Van Gogh.

Mutante Humano



Cuenta Alejandro Jodorowsky que hace años, viviendo en Nueva York, y debido a un trabajo muy intenso que tuvo que hacer, comenzó a sudar litros y litros de agua cada día. Acudió a un sabio chino que pasaba consulta de forma gratuita. Nada más llegar le tomó el pulso (parece que en medicina china hay hasta siete pulsos distintos), y le preguntó:

-¿Cuál es tu finalidad en la vida?
-¡Pero oiga, yo no he venido a hablar de filosofía, yo he venido para que usted me cure estos ríos de sudor porque sino voy a morir…!
-Es que si usted no tiene una finalidad en la vida yo no lo puedo curar…

Dice Jodorowsky: “En ese momento me iluminé. Esa frase en ese preciso instante trajo a mí la iluminación. Si yo no tengo una finalidad clara en la vida, ¿qué estoy viviendo? Preguntémonos ahora todos nosotros, y uno a uno en particular: ¿Cuál es mi finalidad en la vida? Cuando intentamos contestar a esta pregunta siempre solemos decir: “Mi finalidad en la vida es ser feliz, tener dinero, que me amen, que me vaya bien, que no caiga enfermo, que pueda triunfar”. Poca gente dice: “Que se acabe el hambre en el mundo, que no haya diferencias raciales…”. Muy poca gente dice eso. Y casi nadie llega a decir: “Quiero que el ser humano tenga una mutación, que nazcan seres humanos mutantes. Porque ninguna revolución va a arreglar este mundo a menos que nosotros cambiemos. Si el ser humano no cambia, este mundo no se arregla. Entonces, ¿cuál es la finalidad del universo? Crear conciencia. No crear una conciencia de nada, sino simplemente ser conscientes. Nosotros somos la finalidad del universo, nuestra conciencia. Si no desarrollamos nuestra conciencia somos enemigos del universo. Entonces yo ese día me dije: haré un arte que desarrolle la conciencia”.


Para Jodorowsky el concepto ‘Universo’ es similar al concepto ‘Dios’.


En la imagen, un mandala que al mirarlo produce un curioso efecto óptico. Crea movimiento.

Nuestros Espíritus




La forma de conocerse las personas en estos tiempos de ahora, por encima de las apariencias como ser altos o bajos, gordos o flacos, que nuestro caminar sea de una u otra manera, que hayamos hecho en la vida tal o cual cosa, por encima de estas particularidades resalta una evidencia: que muchos nos estamos conociendo y ‘reconociendo’ por la ‘vibración’ de Nuestros Espíritus. Vedlo. Comprobadlo. Seguro que muchos ya lo hacéis, pero hacedlo ahora de una forma plenamente consciente.


En la foto, una estampa de la última nevada en este pueblo.

Toda palabra



-Todavía no consigo superar todo el dolor que hay en mi vida.
-Primero has de tener en cuenta que el dolor, como el placer, tiene también sus leyes. Si agarras con tu mano una brasa ardiendo, te quemarás; si te metes desnudo dentro de una zarza, te lastimarás.
-Las palabras también hacen daño…
-Claro, porque las palabras tienen también sus leyes. Hay una ley que dice que toda palabra que no sea dicha con amor, tarde o temprano hará daño o te causará dolor.
-A veces produce angustia el recuerdo de una persona a la que has amado…
-Es que el amor tiene también sus propias leyes. Sin verdadero amor la vida te aflige, te corta, te rompe. Con amor verdadero toda la niebla se disipa, entonces puede brillar el sol.


Parte de una conversación con una persona, hace unos días.


En la foto, pájaros musicales salen volando del pentagrama de los cables eléctricos. Una de estas tardes.